Solomillo al tejado

No habéis visto en algunas cartas de asadores eso de “carne a la teja”? Siempre tuve curiosidad en saber que podía diferenciar a una carne así preparada a otra hecha sobre una plancha de hierro. Y una vez probada, a mi parecer es ninguna, es mas pierde, eso si, el señor del restaurante pueda que venda algo mas, solo por la curiosidad del comensal.
Pero después de la decepción, he querido ir mas allá y he pensado que pasaría si se asase una pieza entera entre dos tejas y rodeadas de brasas. Por circunstancias que se escapan a mis entendederas, la pieza elegida fue un solomillo de ternera, por supuesto poco adaptada pero que cumplía con el objetivo. Tras una reconfortante noche en adobo, le marqué por sus cuatros costados a fuego fuerte, para colocarlos sobre la teja y embadurnarlo en una genuina salsa barbacoa de puro style americano, compuesta por ketchup, refresco de cola, vinagre de Módena y salsa de soja.

Hice un sandwich de tejas dejando el solomillo en medio, coloqué sobre las brasas y cubrí la hoguera para que trabajase en modo horno. Por mas que busqué en el fuego no encontré la pantallita de la temperatura, así pues puse la mano y por la quemadura que me metí, me hizo pensar que mucha, por lo tanto entre 15-20 minutos estaría bien.

Y vaya si lo estaba, jugosito, casi casi en su punto, con breves recuerdos a la pura salsa americana, al ajillo del adobo y un toque de ahumado que se hacía notar pero sin llegar a ser molesto o amargo. Por consenso se decidió tomarlo en frío, en rebanadas de pan a la brasa con breve ungüento de ajo y tomate y gotitas de la pura salsa americana. Asado destacable y que he de volver a repetir, pero a ser posible con alguna pieza mas afortunada y con buena filtración de grasa.

8 comentarios:

Anónimo-Paisano dijo...

Hola Ose,
Se agradece la regularidad en tus articulos luneros, de lunes.
Creo que entiendo. Conozco esa sensación de buscar algo que hacer (aislarse, huir ?) esos domingo en el la casina del campo. He de reconocer que tus experimentos son de muy alto nivel. Este tuyo de la doble teja me motiva para hacerlo con alguna doradita o lubina (pero de granja).
Un saludo

El futuro bloguero dijo...

Muy apetecible el experimento.

Como dice el Anonimo-Paisano, buena idea para hacer en el campo.

Lo que aprovecharé de inmediato es tu receta de salsa barbacoa casera.

Abrazo

Ose dijo...

Futblo, la salsa no he puesto las proporciones porque si hechas mucho de uno en vez de otro puede quedar mas ácida o dulce, así que ves corrigiendo y a tu gusto.

Anónimo-Paijano, la situación es delicada, y desde luego a mi lo que me pide el cuerpo, es evadirme, dirme al campino a respingar y probar este tipo de cosas. Y gracias por lo de los post luneros, es que la mente está pa pocos post de corrido.

*** he olvidado decir que cuando ya puse el solomillo entre las tejas, estas ya llevaban un buen rato en la lumbre tomando calor ***

Anónimo dijo...

Me perdonarás ose si te digo que "casi casi en su punto" me suena a eufemismo resignado de haber quedado más bien "well done" para solomillo teniendo en cuenta mis cálculos de la temperatura que puede alcanzar está técnica, el tiempo que das y la imagen que ofreces. Tengo la impresión que las tejas ejercen un efecto "cocotte" campestre. Pero ya se sabe que la primera vez estas cosas no salen siempre perfectas. Tu me dirás.
Saludos,
Enric

Ose dijo...

Qué cabrón eres Enric!!! me has pillao ;) (hasta cierto punto).
Verás, no a todo el mundo le gusta el punto "rare" de la carne y hay que aceptarlo máxime cuando te encuentras en una reunión de amigos, y aunque ya he intentado aleccionarlos a comer carne casi cruda, el asco es muy libre y contra eso no se puede luchar. Cuando me refiero a "casi casi en su punto", quiero decir "medium" un pelín pasadete, que al probarlo a los 15 minutos en caliente estaba bastante aceptable, peeeero tuve que dejarlo unos 8-10 minutos mas, y al decidir tomarlo en frío y con el calor que retuvo, entonces si que estaba "well done" de cojones.
Tienes razón, las primeras veces para estos casos hay que cogerlo con pinzas, pero te puedo asegurar que perfeccionándolo un poquito merece la pena.

Anónimo dijo...

Ya sabes que tienes toda mi simpatía aún más si cabe ahora.
Best regards,
Enric

Garbancita ® dijo...

Nunca había oído hablar de esta técnica, pero me parece tan original como eficaz.

Por cierto ¿has oido hablar de la pachamanca? Se trata de un horno bajo tierra de origen andino, con el que se hacen tributos a la Madre Tierra. Llevo tiempo detrás de esta técnica, pero de momento nadie me ha dado permiso para hacerle un agujero en el jardín :P

Saludos y gracias por la idea.

;)

Ose dijo...

Garbancita, esa pachamanca es la reputiostia, y la tengo que hacer aunque sea a "my way". Eso si, juntar tantas piedras tiene que dar un dolorcillo poco agradable, por lo tanto, en vez de darle tributo a la madre tierra, creo que se lo tendré que dar a mis riñones. ;)