Sardina a la impostora

A quien no le ha pasado que compra una lata de sardinas porque muestra una foto preciosa y cuando abres la lata no sabes si utilizar cuchillo y tenedor o un látigo para domarlas. A mi desde luego si y una de mis últimas adquisiciones fue una lata que cuando la abrí tuve que confirmar con el envase que eran sardinas y no tiburones enlatados. Ante semejante sorpresa y después de enviar un e-mail a la empresa y explicarles lo engañado que me sentía, pensé en como mejorarla, si lanzarla por la ventana o cocinarla de una manera apetecible. Creí conveniente cocinarla que tal y como están las cosas es mejor no tirar nada.
Las abrí al medio (eran 2, solo 2), retire la espina y las huevas (que era lo único que estaba bueno) y acomodé sobre los lomos unos trocitos de queso azul y un par de anchoas, cerré cual libro de bolsillo y las envolví con finas láminas de beicon, para como último paso, pasarlas por harina y güevo y dejarlas caer sobre el aceite caliente que las esperaba.
Olvidé decir que eran en tomate, por lo que aproveche esta “salsilla” que puse en el fuego a reducir con un buen chorreón de vinagre y azúcar, que resulto ser un ketchup mas que aceptable.
El resultado es satisfactorio y restablece el ánimo engañado de uno.

Esta receta se la quiero dedicar a Falsarius Chef, que si bien me alegro y mucho, por las personas que les va de cojones (u ovarios), demostrar que en todos lados cuecen habas y que a poca imaginación que tenga uno puede conseguir alegrar el paladar con productos poco menos que nefastos, aunque claro, no dejo de tener cierta pelusa de él, pues el tiene buenos amigos que le hacen ganar dinerito en T.V., radio, libros, etc. con fruslerias como esta y yo no.

2 comentarios:

RosaMaría dijo...

Ingeniosa solución, apetecible... respecto al final del post seguramente ganás en amigos con estas inspiraciones contra la frustración. Olvidaste poner si te contestaron a la protesta.Gusto en conocerte.

Ose dijo...

RosaMaría, a día de hoy ni puñetero caso, ni creo que vayan a contestarme. No he puesto la empresa para que luego no se diga que si hablo de marcas o no, pero desde luego a estos no les vuelvo a comprar una lata.